EL NUEVO DÍA: Organizaciones someten propuesta para mejorar la movilidad urbana en Puerto Rico

June 1, 2020

El uso de bicicletas y vehículos sin motor repunta como opción rápida y segura para ir de un punto a otro

Por Gerardo E. Alvarado León
sábado, 30 de mayo de 2020 – 11:40 PM

Los carriles exclusivos se crearían con elementos removibles, como drones anaranjados, vallas o conos, entre otros, que separen los autos de los peatones y ciclistas. (Shutterstock.com)

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En momentos en que más sectores de la economía reabren y el gobierno insiste en las medidas de distanciamiento social para frenar los contagios de COVID-19el uso de bicicletas, monopatines y vehículos no motorizados repunta como alternativa de movilidad rápida y segura, particularmente en las ciudades.

Con eso en mente, la organización Muévete en Bici Puerto Rico y la firma de diseño urbano Plusurbia Design unieron esfuerzos y elaboraron recomendaciones para la movilidad urbana, que procuran –en esencia– expandir las áreas y espacios para quienes se transportan sin auto durante las distintas fases de reapertura.

La propuesta principal es la designación de carriles exclusivos o ciclovías.

Aunque las recomendaciones son ideales para contextos urbanos, portavoces de ambas entidades indicaron que podrían implantarse en cualquier municipio, sujeto al desarrollo de un plan de movilidad. En esa línea, resaltaron que las sugerencias están alineadas al Plan Comprensivo de Peatones y Bicicletas de Puerto Rico, adoptado, en 2018, por el Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP) y la Autoridad de Carreteras y Transportación (ACT).

“Para usar la bicicleta necesitamos vías seguras, y eso es lo que estamos promoviendo. En Puerto Rico, cuando se decretó el ‘lockdown’ (cierre forzoso), muchas empresas dejaron de funcionar y se detuvo el transporte público, pero en otros países no. Lo que hicieron fue reducir el número de pasajeros y fomentar el uso de la bicicleta; hubo países que se las regalaron o prestaron a sus ciudadanos”, resaltó la fundadora de Muévete en Bici Puerto Rico, Ylenia González.

El portavoz del DTOP, Alex Castro, confirmó el recibo de las recomendaciones y que están “en proceso de evaluación”.

 

Ciclovías temporales

En opinión de David Soto, jefe de la División de Movilidad de Plusurbia Design, los carriles exclusivos o ciclovías temporales se convertirían en extensiones de las aceras, que no garantizan el espacio recomendado de seis pies de distancia para evitar los contagios con el coronavirus SARS-CoV-2, que causa COVID-19.

A su vez, las ciclovías proveerían una infraestructura segura para quienes no tienen auto o aquellos a los que el desempleo –debido a la pandemia– no les permita seguir costeando los gastos de mantenimiento de su vehículo individual.

González y Soto explicaron que los carriles se crearían con “elementos removibles”, como drones anaranjados, vallas o conos, entre otros, que separen los autos de los peatones y ciclistas. Aseguraron que se trata de una alternativa de bajo costo y fácil implantación. Además, al ser removibles, dan la oportunidad de colocarse, por ejemplo, en horarios y días específicos y sacarse posteriormente, según las necesidades del municipio.

Estamos hablando de proveer una alternativa para que la gente pueda seguir moviéndose. Hemos visto un incremento en la gente con bicicleta, y lo que necesitamos es que se cree un carril para asegurar que puedan llegar al trabajo, supermercado o practicar recreativamente en el horario permitido”, dijo González.

Como beneficio adicional, Soto mencionó que las ciclovías “liberan las calles” de las emisiones de los autos que agravan el sistema respiratorio y, al mismo tiempo, promueven la actividad física, que redunda en una mejor salud mental y un sistema inmunológico fortalecido. “Vemos esto como una respuesta de salud pública a una crisis de salud pública”, acotó.

 

Rutas “centrales”

En cuanto a la elección de rutas, señalaron que deben ser “centrales”, a fin de alcanzar los lugares cuya reapertura ya se autorizó y los que reanudarán operaciones en las próximas fases. Recomendaron que sean parte de las rutas más usadas por el transporte colectivo y que provean acceso directo a los comercios locales, por ejemplo, restaurantes.

También, las ciclovías deberían crearse en carreteras con más de un carril para no interrumpir el tráfico de autos, que ha disminuido debido al cierre de escuelas y universidades y el aumento de personas trabajando desde sus hogares.

Muévete en Bici Puerto Rico y Plusurbia Design realizaron una encuesta entre usuarios de bicicletas –a través de redes sociales– para conocer no solo la deseabilidad de su propuesta, sino también para identificar potenciales ciclovías, específicamente en San Juan.

De ese ejercicio, resultó que el primer carril exclusivo para bicicletas, monopatines y vehículos no motorizados debe crearse en la avenida Ponce de León, que conecta a las comunidades del casco urbano de Río Piedras con Hato Rey, Santurce y Miramar.

“La avenida Ponce de León conecta con la ciclovía que ya existe en San Juan y, por eso, se recomendó un carril ahí como primera fase. Luego, (se haría) en las calles que conecten con esa vía por las que pasa el transporte público y en las que hay hospitales, supermercados, farmacias, escuelas y agencias”, dijo González.

Como segunda fase, se recomiendan ciclovías para las avenidas que intersecan la Ponce de León: De Diego (Santurce y Río Piedras; PR-37 y PR-47), Gándara y Domenech. La tercera fase incluye las avenidas Barbosa y Ana G. Méndez.

Soto mencionó que países como Alemania, Argentina, Bélgica, Canadá, Colombia, Ecuador, Francia, Inglaterra, Italia, México, Nueva Zelanda y Perú han creado ciclovías temporales tras la declaración de la pandemia de COVID-19.

Estados Unidos y Canadá también son parte de la tendencia. En ambos países, detalló, 49 ciudades han creado estos carriles y 39 han ajustado sus operaciones de transporte colectivo, según datos de la entidad Smart Growth America. “Esta es una alternativa para reducir pasajeros del transporte público… es una estrategia de gestión de transportación”, declaró.

 

Recomendaciones adicionales

González y Soto expusieron que “lo ideal” es que sus recomendaciones sean acompañadas de cierres de algunas calles en los cascos urbanos, lo que les permitiría a los restaurantes abrir y utilizar los espacios para colocar mesas separadas. Los clientes podrían llegar caminando o en bicicleta hasta los establecimientos.

En Estados Unidos y Canadá, según Smart Growth America, 21 ciudades están prescribiendo estrategias para apoyar a pequeños comerciantes con zonas de recogido y entrega, así como la ubicación de sillas y meses al aire libre en espacios que solían ser estacionamientos.

González contó, entretanto, que durante el pasado año colaboró con el Municipio de Caguas en la implantación de una ordenanza que estableció una ciclovía temporal. Hasta justo antes de que entrara en vigor el cierre forzoso por el COVID-19, un tramo –de una milla– en la avenida José Mercado se cerraba, todos los últimos domingos de mes, por cuatro horas.

“La avenida tiene cuatro carriles y se cerraban todos para que las familias o individuos vinieran a correr, caminar, tomar clases y hacer otro tipo de actividades. Venía mucha gente de otros pueblos, porque era una zona segura para practicar el ejercicio y recuperar la salud”, dijo.

González y Soto manifestaron estar disponibles para trabajar con los municipios en proyectos demostrativos. Además, instaron al gobierno central a facilitar los permisos para esos y otros proyectos de “urbanismo atractivo”.

 

Una nueva ciudad

Para el planificador urbano y arquitecto Pedro Cardona Roig, la propuesta de Muévete en Bici Puerto Rico y Plusurbia Design refleja cómo deben ser las nuevas políticas de transportación pospandemia.

“Hay un aspecto fundamental que ha estado malamente atendido por décadas: el espacio y las necesidades del peatón”, dijo el también exvicepresidente de la Junta de Planificación. Añadió que, en estos días, es tema de conversación en foros internacionales cómo lograr que la infraestructura que –por años– estuvo dedicada “de manera monofuncional al uso del auto” se dedique o combine con otros sistemas de movilidad, como bicicletas, monopatines o rutas para andar a pie.

En esa “perspectiva de futuro”, recalcó, el sistema de transporte público y los espacios peatonales son “esenciales”, y ambas áreas han sido históricamente desatendidas en la isla.

Reconoció, por otro lado, que las ciclovías “no son una opción” para personas con problemas de movilidad o de edad avanzada, entre otros grupos que dependen del transporte público para ir de un lugar a otro. En esa línea, sugirió que el futuro del transporte colectivo sea con vehículos más pequeños que permitan reducir los viajes, que haya lectores de temperatura, mayor de protección para los conductores y que se reduzcan los tiempos de abordaje y descarga de pasajeros.

“A lo que debemos aspirar es a estar bien servidos en un radio caminable. Pero eso supera, por mucho, las posibilidades de Puerto Rico porque carecemos de elementos básicos, y este es buen momento para tener la conversación sobre cómo cambiar”, indicó Cardona Roig.

 

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